Vacaciones emocionales

Publicado por en Psicología, Salud

Vacaciones emocionales

A raíz de la polémica suscitada por Cifuentes, Presidenta de la Comunidad de Madrid, por su afirmación de la semana pasada: “no me iré de vacaciones porque creo que tienen que ser “voluntarias”, me surge este post de reflexión sobre la función de las vacaciones; y sobre por los posibles motivos de por qué la señora Cifuentes rechaza la idea de irse de vacaciones, así como el motivo de por qué muchas parejas entran en crisis en vacaciones.

Buscamos la recompensa y evitamos el castigo

Durante el curso académico, el “año fiscal”, (como dicen los ejecutivos), estamos llenos de actividades, el tiempo está programado; parecemos autómatas cumpliendo con su plan: todo rápido y perfecto para cumplir la programación y conseguir resultados, reconocimientos (una buena evaluación en el trabajo, una subida salarial o un ascenso) o  evitar la crítica del juez, diciéndonos que somos unos vagos, lentos y que nos somos capaces de hacer las cosas bien, de manera correcta y a tiempo.

En la sociedad de la producción no tenemos tiempo para pensar bien

En esta sociedad loca la mayoría de los humanos vamos corriendo a todas partes para llegar a tiempo al colegio, a las reuniones, a la compra, para hacer todo según lo programado: trabajar, reuniones familiares, eventos sociales, religiosos, culturales…programa, programa, programa.Una gran población se estresa y están llenos de ansiedad y al mismo tiempo “están sostenidos emocionalmente” por esta locura de sociedad de la producción y de la prisa, entendiendo “sostenidos” como personas funcionales y operativas.

 

Para reflexionar, para estar en contacto interno con lo que queremos y deseamos, para “darnos cuenta”; necesitamos silencio, y ese silencio lo podemos tener durante las vacaciones, unas vacaciones emocionales. La afirmación de la señora Cifuentes  “Yo prefiero quedarme trabajando, porque no se me ocurre mejor sitio que estar aquí trabajando en la Puerta del Sol en lo que queda de julio y agosto”,  va en la línea de lo anterior descrito.

Las vacaciones son una oportunidad para conectar con el vacío fértil

¿Qué les ocurre a las personas cuando no tienen programa?: conectan con su vacío interior. En vez de sentir el vacío fértil, esencial para la creatividad, para la libertad y para las oportunidades, lo que sienten es vacío infértil, es decir, frío, soledad, incompletud, aburrimiento, insatisfacción…y esto es duro, muy duro; y entonces mejor trabajar, producir, decirme y decirle a la sociedad lo mucho que genero y por tanto, lo mucho que valgo. Las vacaciones son un momento de parón, de vacío, donde no hay obligaciones, ni relojes, ni agendas, ni teléfonos, ni secretarias; donde se abren espacios nuevos, donde tomamos energía; nos nutrimos de la naturaleza, de la familia, estrechamos lazos, generamos confianza, juego, diversión. Y entonces, ¿por qué hay personas y parejas que entran en crisis en vacaciones? Porque nos quedamos a solas con nosotros y somos capaces de vernos más; nuestras luces y nuestras sombras, y para algunas personas, verse la sombra les genera una crisis.

Necesitamos espacio interno para reflexionar sobre nuestra vida

Invitaría a reflexionar a la señora Cifuentes y a todas las personas que están leyendo este artículo: ¿no se le ocurre un sitio mejor para estar en vacaciones que quedarse en Madrid trabajando? o ¿es que tiene miedo a no ser, a no generar, a no producir? Todos necesitamos tener espacio interno para revisarnos.

Para que puedan aparecer estos momentos de reflexión necesitamos unas vacaciones sin relojes, sin agendas, sin programa, en la naturaleza, con deporte, con familia, con afectos, con tiempo para estar solo, vacaciones con libros y sin tecnología, vacaciones con buena alimentación y buen descanso.

¡Que así sea para todos ustedes!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *