Reflexiones sobre el terrorismo y el amor

Publicado por en Educación, Familia, Ser

Reflexiones sobre el terrorismo y el amor

El atentado de la semana pasada (atentados en París del 13 de noviembre de 2015) me tiene todavía conmocionada. Escucho muchas opiniones de boca de amigos, de pacientes, de familiares, de los medios de información, de los políticos…y yo también me voy forjando mi propia idea de porqué está proliferando el terrorismo.

Las consecuencias de no sentir amor

Me han venido a la cabeza en repetidas ocasiones tanto los suicidas y las familias de los suicidas. Me pregunto: ¿Qué deben de sentir para hacer algo así?, ¿Cómo deben de ver la vida para querer matar y matarse?, ¿Cómo fue su realidad?. Imagino infelicidad, frustración, desamor, drogas, desapego, desinformación, desmotivación, depresión…y estoy segura, por lo que voy leyendo sobre el perfil de los terroristas, que no estoy muy desencaminada.

terrorismo-y-amor

He pensado en cómo ha debido de ser la infancia y la adolescencia de esos jóvenes para querer matar, el odio llevado al extremo. Es más fácil “bien educar” que después “rehabilitar”. Las negociaciones son más fáciles cuando las personas se están formando, cuando todavía hay posibilidad de comunicación. Cuando una persona está radicalizada y su sistema de creencias está lleno, y se ha consolidado de forma rígida, no hay cabida para otras perspectivas ni otras creencias sobre el mundo; es complicadísimo el diálogo, pensad si no os ocurre esto a menor escala con personas de vuestro entorno.

¿Nuestra sociedad favorece el terrorismo?

Como afirma Julia Kristeva, filósofa y psicoanalista, una de las mayores infelicidades en la sociedad occidental es el individualismo, que nos hace negar el amor y la solidaridad.

Favorecer el amor, ayudar a que cada persona encuentre el sentido de su vida, fomentar en los jóvenes la curiosidad psíquica, aprender a preguntarse las cosas, los porqués y los para qué de las decisiones y hacerse responsables de las consecuencias de sus decisiones. Favorecer experiencias espirituales de cualquier tipo, habrá familias religiosas, y otras laicas, favorecer la dimensión espiritual ayuda a llenar un vacío y a encontrarnos con nosotros mismos.

Apostando por el amor en vez de por el odio trabajamos por una sociedad más libre, más humana y menos violenta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *