Problemas de aprendizaje en los niños. Guía para padres

Publicado por en Coaching, Educación, Familia, Psicología

Problemas de aprendizaje en los niños. Guía para padres

Problemas de aprendizaje en los niños

Cada vez hay más niños con problemas de aprendizaje, se estima que al menos dos niños por aula tienen dificultades de aprendizaje en España.

Dificultad de aprendizaje se refiere a un grupo heterogéneo de desordenes que se manifiesta por unas dificultades significativas en la adquisición, y uso de las habilidades de comprensión oral, habla, lectura, escritura, razonamiento, matemáticas, etc.

Los profesores y/o los padres son los que suelen darse cuenta de que algo no funciona con normalidad en el desarrollo del niño. Algunos niños adquieren el lenguaje muy tarde, (después de los 3 años), otros comienzan a tartamudear, unos pocos tienen problemas de equilibrio, otras no son capaces de copiar palabras de la pizarra a su cuaderno, problemas de memoria a corto plazo (no recordar una tarea o no recordar su fecha de cumpleaños), no pueden distinguir entre derecha e izquierda, presentan dificultades para reconocer ciertas letras o sienten confusión entre ellas (ej. entre la “d” y la “b”), etc. Son pequeños ejemplos que nos pueden servir de alerta, que nos pueden indicar que el niño tiene un problema de aprendizaje.

Los humanos aprendemos por tres vías: la visual, la auditiva y la motora. Es recomendable revisar por un especialista dichas vías para comprobar que no hay daño orgánico en alguna de ellas.

¿Qué hacer si su hijo tiene problemas de aprendizaje?. Guía para padres:

1. Solicite una valoración a varios profesionales: pediatra, neuropediatra, oftalmólogo, optometrista, otorrino, psicólogo y orientador educativo. La valoración debería ser en equipo. En España no existe una figura que coordine a todos los profesionales, muchas veces son las familias las que van buscando diferentes soluciones.

-El pediatra suele ser el primer profesional de contacto, ya que realiza las derivaciones hacia los otros profesionales. Una buena comunicación con el pediatra es fundamental para que realice una buena derivación a tiempo al resto de profesionales.

-El neurólogo te podrá decir si hay un daño en el sistema nervioso central o en el cerebelo. Realizará una anamnesis y el examen clínico, una evaluación neuropsicológica y en algunos casos la petición de tests apropiados que permitan una valoración con una recomendación a nivel educativo o médico.

-El oftalmólogo te puede decir cómo es la calidad de la visión del niño y el optometrista sobre la percepción de la visión. Hay niños sin defecto en la visión, pero tienen un problema de convergencia o divergencia en su sistema visual que les impide aprender a leer adecuadamente, ya que ven doble.dificultades de aprendizaje

-El otorrino examina la percepción auditiva, ya que hay niños que no pueden escuchar determinados fonemas  y, por tanto, no los pueden repetir.

-El psicólogo valora si la dificultad de aprendizaje es debida a un problema emocional. Los niños son niños, pero no son tontos y se enteran de todo. Si en el ambiente familiar hay tensión, angustia, ansiedad, la captan.  Una dificultad emocional impide un buen desarrollo cognitivo. Si tu hijo tiene un daño orgánico, el psicólogo le puede ayudar a desarrollar su autoestima y darle recursos para que su autoconcepto no se vea dañado.

-El orientador educativo que puede ser del centro escolar, de la Comunidad Autónoma, o de un centro privado, puede realizar una valoración extensa a través de tests para reconocer las dificultades de tu hijo, ésta también puede ser realizada por un psicólogo. De hecho, la mayoría de los orientadores educativos son psicólogos o psicopedagogos.

2. Abra y mantenga una comunicación positiva  con el colegio y solicite apoyo al departamento de orientación. Si su hijo lleva cierto retraso con respecto a los niños de su clase, puede necesitar una adaptación curricular, sin necesidad de cambiarlo de centro. Solicite una valoración al orientador escolar y una derivación a la Consejería de Educación de la Comunidad Autónoma.

3. Solicite ayuda de un logofoniatra. Una vez que tengas una valoración (si tu hijo necesita un apoyo específico), acude a un logopeda, éstos son especialistas en el lenguaje, te pueden apoyar con recursos para enseñar a tu hijo. A través de juegos ayudan a tu hijo a aprender a pronunciar, a mejorar la conciencia fonológica para que aprenda o mejore su lectura, para desarrollar la memoria a corto plazo, a realizar presentaciones orales, a analizar información escrita, etc.

4. Busque apoyo en otros padres y expertos. No está sólo, es bueno hablar con otros padres, y aprender unos de otros. Hay asociaciones de familias con hijos con dificultades escolares. En España hay asociaciones provinciales y nacionales.

5. Aprenda sobre la dificultad de su hijo. Entender cómo es el proceso de aprendizaje para su hijo relaja mucho las situaciones de aprendizaje en casa. Mientras más sepa usted sobre las dificultades, más podrá ayudar a su niño. Empiece con la escuela y el profesor de su niño, y continúe su investigación en la red con apps específicas, adquiera recursos divertidos y lúdicos para apoyar a su hijo jugando. Entender que “no puede” y que tiene su manera de aprender, es fundamental para poder apoyar un buen aprendizaje. Es importante no frustrar al niño y que mantenga el interés por aprender.

6. Apoye el aprendizaje en casa. El aprendizaje en casa se hace necesario en niños con dificultades de aprendizaje, van más lentos y necesitan más tiempo. Puede establecer una rutina diaria lúdica, y pueden practicar ciertas destrezas juntos: “contar calcetines”, “sumar pares de calcetines”, “calcular los gramos de harina de una tarta”, “escribir la lista de la compra”, “pagar y comprobar el cambio”, etc.

7. Fomente los intereses de su hijo. Los padres con niños con dificultades se suelen estresar y suelen concentrar sus esfuerzos en que aprendan y se olvidan de que el gran aprendizaje viene de la diversión. Facilite a  su hijo actividades donde destaque y que le entusiasmen, de esta manera, se sentirá importante, se sentirá capaz, y satisfecho. Desarrollar una buena autoestima es fundamental para el aprendizaje.

8. Aprenda a gestionar sus emociones. Los padres con hijos con dificultades de aprendizaje se suelen sentir culpables: “¿Habré hecho algo  mal?”, “¿Qué podría haber hecho diferente?”. Para poder acompañar  tranquilad, calma y paciencia, es necesario que los padres gestionen primero sus emociones, (ira, frustración, sensación de fracaso, culpa, etc.), para ello, lo recomendable es solicitar un espacio terapéutico con un psicoterapeuta.

9. Fomente la autoestima de su hijo. Los niños cuando perciben que van por detrás de su clase, que aunque se esfuercen, no lo consiguen, suelen venirse abajo; su autoconcepto se ve dañado. Es una labor imprescindible por parte de los padres, reforzar lo positivo, cualquier pequeño logro. Refuerce los puntos fuertes de su hijo y recuérdele que todos somos diferentes, y que cada uno necesita su ritmo para aprender. Lo importante no es llegar antes a la meta, sino llegar y divertirse en el proceso.

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2 Comments

  1. SUSANA ALVA RONDÓN dice:

    Gracias interesante información.

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