La infidelidad emocional

Publicado por en Pareja, Psicología, Relaciones, Terapia

La infidelidad emocional

Antes de comenzar a hablar de infidelidad emocional, primero voy a recordar qué es una pareja y cómo, desde  el concepto de pareja, se entiende lo que es una infidelidad emocional.

¿Qué es una pareja?

“La pareja es un sistema interaccional, compuesto  por dos personas que deciden constituir algún tipo de vinculación afectiva y relacional, que poseen particularidades y complejidades exclusivas. La pareja posee un sentido, cumple un rol para los miembros y se basa en objetivos. Para que se mantenga el sentido o la esencia de la díada la pareja debe aprender a formar su propia identidad” (Caillé)

“Una pareja es una relación significativa, consensuada, con estabilidad en el tiempo, y con un objetivos, el matrimonio; aunque existen parejas humanas que no coinciden con los límites que aquél impone”, afirma Caillé.

¿Qué es una infidelidad?

La infidelidad es el acto de traicionar, de romper el compromiso, de deslealtad hacia la pareja. Implica no solo un acto sexual sino también un acto de corte emocional, que puede o no estar ligado a un acto sexual.

Cuando ocurre una infidelidad siempre trae un mensaje de la dinámica relacional de la pareja, posiblemente, deteriorada.

La infidelidad sexual implica un involucramiento sexual fuera de la relación.

La infidelidad emocional es definida como cualquier vínculo que se produce a través del sentimiento o pensamiento, aunque no se llegue a consumar un contacto íntimo.

En la infidelidad emocional, uno de los miembros de la pareja emplea tiempo y atención en dar expresiones de afecto y cuidado a un tercero, que no es con quien forma su relación de pareja. Se produce una conexión con un tercero que le satisface emocionalmente. De repente, uno siente que con otra persona (el tercero) comparte más intimidades (historias, apoyo emocional, palabras cariñosas, atenciones, fantasías, pensamientos, ilusiones, etc.), que con su pareja con la que quizás ya no tiene nada que compartir.

¿Por qué ocurren las infidelidades emocionales?

Las infidelidades emocionales están creciendo. Cada vez hay más parejas que vienen a consulta por este motivo. La principal razón por la que ocurren las infidelidades es la distancia emocional, no la insatisfacción sexual. Cuando no hay conexión emocional, cuando no hay cercanía y deseas evadirte de la relación que, en ocasiones, puede tornarse un tanto rutinaria, (aunque sin la idea ni decisión de terminar con la pareja), uno de los miembros de la pareja busca un entretenimiento, una motivación que no tiene con su pareja.

La infidelidad puede, en ocasiones, ser indicador del cansancio que genera en uno de los miembros una situación particular vivida en la interacción, de la cual se quiere escapar; pero se tiene miedo a confrontar y provocar, posiblemente, una ruptura definitiva. En otras, será el indicador de que se esté dando un proceso de individuación por alguna de las partes.

El miembro infiel suele decirse: “nada está ocurriendo”, “no hay peligro, porque ni beso, ni toco, ni tengo sexo”. Es muy común que la persona emocionalmente infiel se escude en el argumento de que sus acciones no implican que esté haciendo algo incorrecto. Suelen comenzar a tener conciencia de lo que han hecho cuando el otro miembro de la pareja les reclama por dicho acto.

¿Cuáles son las consecuencias de la infidelidad en la pareja?

Las consecuencias de la infidelidad siempre son para los dos miembros de la pareja, aunque de manera diferente.

Para el miembro “engañado”, una infidelidad suele suponer un golpe, un daño, un “trauma emocional” que le puede generar angustia, ira, depresión, rabia, sentimientos de infravaloración o sentimientos de comparación con el tercero.

Para el miembro “infiel” suele implicar sentimientos de miedo, culpa; puede ser que asuman toda la responsabilidad o que no se hagan cargo de ella, apoyándose en que la pareja no estaba bien.

Después de una infidelidad se desata una crisis en la pareja; en muchos casos, dicha crisis ya había comenzado antes de la infidelidad, pero los miembros de la pareja no eran conscientes de la misma. Las crisis son positivas, ya que siempre son dinamizadoras de cambio; nos dan la oportunidad de acabar con lo viejo (lo que no nos sirve, no nos gusta, nos genera insatisfacción, etc.) y abrirnos a lo nuevo. Es sanador para la pareja reconocerse con problemas y centrarse en resolverlos, intentando llevar a un mejor entendimiento sobre temas, que quizás, no habían sido discutidos hasta ese momento.

¿Cuándo es necesario acudir a terapia de pareja después de una infidelidad emocional?

Hay parejas que hablan mucho y que, a pesar de ello, no llegan a sentirse bien; les cuesta recuperar la confianza, que es lo más afectado después de una infidelidad. Quizás, uno de los motivos es que hablan sobre datos, por qués, hechos, y no hablan de sus emociones, de cómo se sienten en la pareja, y de lo que les ha llevado a la situación en la que se encuentran.

El momento de buscar terapia de pareja es cuando deciden que quieren seguir juntos, y necesitan hacer un cambio; limpiar la herida que ha dejado la infidelidad, poder asumir las responsabilidad de ambos miembros en dicha situación, y crear momentos para reconectar. Es decir, que la infidelidad no sea una traba sino un objetivo a superar y del cual aprender y enriquecerse como pareja.

Hay parejas que deciden no seguir juntas, en ese caso, es saludable tener un espacio terapéutico para poder despedirse, y cerrar la pareja de una manera positiva, agradeciendo lo que sí hubo; que suele olvidarse después de un episodio de infidelidad.

Dos aspectos son esenciales para poder seguir en la vida en pareja: reparar el daño producido y reconstruir la confianza.

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